martes, 1 de junio de 2010

Capitulo 1: La carta

Me despertó la luz del sol, bueno yo no soy de ese tipo de vampiros que salen en las historias que se queman si llegan a estar bajo la luz del sol, no me desagrada, pero soy muy sensible a ella, puedo sentirla aunque esté en una habitación bajo tierra y muy oscura.
30 años después de salir de esa celda logré ser como una típica adolescente solo que yo no envejecía por lo que después de un tiempo yo como que desaparecía de ese lugar y no volvía nunca mas por lo que conozco muchos lugares, y no es broma.
Ahora estoy en Nueva York y llevo dos años aquí, hoy como todos los días tenía que ir al instituto. En el instituto yo tenía una amiga, se llamaba Ángela, igual que mi hermana pequeña, y juntas odiábamos a Michelle, la "reina" (que de reina no tenia nada) del instituto, era como todas las "reinas" de los otros institutos, la capitana del equipo de cheerleader, y siempre seguida por su séquito, Mary y Terri, ellas se creían superiores por lo que creían que podían hacer lo que ellas querían con la gente a su alrededor, no las soportaba.
Vi la hora en el reloj, las 7:00 de la mañana, era hora de levantarme.
-¿Quieres desayunar querida?- dijo muy amablemente la Señora Melanie.
Cuando llegué a Nueva York, no tenía donde quedarme hasta que conocí a la Señora Melanie quien me acogió en su casa, ella era una viejita y sus hijos se habían ido de casa por lo que tenía una casa enorme para ella sola.
-No gracias, no tengo hambre- dije siendo lo más amable posible.
Y luego me fui.

Cuando llegué al instituto Ángela me esperaba como siempre en la entrada.
-¡Hasta que llegaste!- me reclamó al momento en que la salude.
-Me alegro de verte también- dije sarcásticamente.
-Si, si, vamos que llegaremos tarde.
Estábamos llegando a la sala de clases cuando vi que Michelle y su séquito estaban molestando a Ryan, un niño un año menor.
-Mira al cuatro ojos, no te vayas a caer- y en ese momento lo empujaron y él cayo al suelo.
No lo soporté y fui a donde estaban ellas.
-¡Oh! miren quien esta aquí- les dijo a su séquito- Es Amanda- y luego se rió.
-Michelle, ¿tienes algún problema que molestas a la gente sin razón?- le dije muy enojada.
-Si, tu lo eres- me dijo y luego se me acercó queriendo pegarme pero en ese momento llegó el profesor de Lenguaje.
-Señoritas tienen que ir a clases, la campana acaba de sonar. Por favor- dijo.
-Si señor, enseguida- dijo Michelle con su cara de "niña buena".
Y luego me fui a clases.

El resto del día se me pasó volando pero luego cuando llegué a casa...
-Mandy- así me llamaba la Señora Melanie de cariño- llegó una carta para ti.
-¿Para mi?- me extraño mucho porque normalmente nunca me llegaban cartas.
Me fui a mi cuarto y luego vi el nombre de la persona que la enviaba y sentí como el miedo me invadía "Señor R."

La carta decía esto:
Amanda, se que no he hablado contigo desde, bueno tu sabes, ese día (yo sabía perfectamente que día, el que él con sus tres amigos me convirtieron en lo que soy ahora), bueno yo se que a ti te dolió mucho el que nosotros hallamos matado a tu familia y te quiero mostrar algo,

St.jefferson street 2027, Nueva York

Esta es la dirección del cementerio donde está enterrada tu familia por si quieres ir a visitarlos

Señor R.
P.D.: Mis amigos y yo sabemos que estas Nueva York, por eso te envío esto y aprovecho de decirte que tengas cuidado que nosotros sabemos ubicarte.


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